Cinco claves para mantener la dieta cuando comes fuera

dieta fuera de casa
Mantenerse en forma no es nada fácil y menos cuando comes fuera. Sigue estos consejos y no eches por tierra todos tus esfuerzos.

Llevar una dieta equilibrada es complicado y más cuando tienes que comer fuera de la casa. El ritmo de vida acelerado, las prisas, el trabajo y las suculentas, pero no muy saludables ofertas de los restaurantes, son factores que pueden echar por tierra todos tus esfuerzos para estar en forma.

La clave para salir airosa es más sencilla de lo que parece. ¿No lo crees? Pues fíjate en estos cinco tips.

Cocina en casa

¡Esto es fundamental! Aunque es una labor que puede resultar incomoda o tediosa incluso para las que aman la cocina, preparar tus comidas del día será la mejor manera de controlar las calorías que ingieres y asegurarte de que consumes alimentos sanos.

En caso que no tengas tiempo, llegues cansada del trabajo o simplemente te venza la pereza, evita comer en locales de comida rápida. Si no hay otra opción, pide una ensalada sin aderezo y evita los fritos y las bebidas carbonatadas.

No te saltes la merienda

Es bien sabido que realizar cinco o seis comida al día, es mucho mejor que hacer solo tres. Para ello las meriendas son fundamentales… ¡Las sanas, claro! Cuando llegue la hora de picar algo o tengas sensación de ansiedad, elige una pieza de fruta, un yogur desnatado, un sándwich de pan integral y pavo (sin grasa ni sal) o un puñado de frutos secos.

Bebe mucha agua

Lo de beber ocho vasos de agua al día ya ha quedado atrás. Expertos señalan que de ser posible, tomemos dos litros o más. Con cero calorías y sus múltiples beneficios, el agua es otro aliado para mantener la dieta cuando comas fuera de casa. De hecho, beber justo antes de la comida engaña al estómago y te hará comer menos.

Mastica despacio

Masticar despacio también ayuda a controlar las cantidades que consumimos. Tomarte tu tiempo con cada bocado permite que estés más atenta a lo que ingirieres. Además, experimentarás la sensación de saciedad con menos cantidad de alimento, algo muy positivo para tu peso corporal. Y claro, disfrutarás mejor los sabores de cada ingrediente del plato.

Cuidado con el postre

El postre es uno de los grandes vetados por las dietas y de los que más tentación despierta cuando comes en un restaurante. Si tienes que sustituirlo, hazlo con un café, té helado, una pieza de fruta o una infusión de hierbas. Esta última es ideal para hacer la digestión y mitigará las ganas de seguir comiendo.

Tags from the story
,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *